UNICEF y el Consejo para las Mujeres y los Niños de Egipto lanzarán una campaña para erradicar la extirpación genital femenina
En Egipto, la prohibición de practicar la ablación genital femenina no redundará en la inmediata desaparición de esa práctica. La semana pasada murió una adolescente de 13 años de edad, a causa del exceso de anestesia al practicársele la operación, y, dos meses atrás, otra niña de 12 por causas similares.
“Naturalmente que someteré a mi hija a la ablación, porque de si abandonamos esa costumbre, la sociedad se corrompe” afirma Hhadija, quien viste ropas negras que la cubren casi totalmente. A la sombra de un kiosko en una central esquina de El Cairo, la mujer compra una botella de agua y da de beber a su hija de 10 años, quien no parece darse cuenta de lo que le espera.
Cuando la madre y la pequeña abandonan el lugar, la mujer que trabaja en el kiosko afirma que “la ablación es una costumbre retrograda” y añade que su hermana tenía la intención de someter a sus dos hijas a la operación, pero que logró persuadirla para que cambiara de opinión. “Mis sobrinas me estarán eternamente agradecidas”, concluye.
![]()
La ablación, también conocida como deliberada mutilación genital, es un hábito muy difundido en Egipto. Según la última investigación sobre salud, el 95% de las mujeres mayores de 15 años ha sufrido esa operación. Por lo general, en Egipto la ablación consiste en una incisión o extirpación parcial del clítoris. La denominada circuncisión faraónica, en la que se extirpan los labios vaginales y se cierra completamente la vagina, dejando un orificio para orinar, no es frecuente en Egipto, pero es corriente en Sudán y Somalia.
Desde el pasado mes de junio, mediante un decreto ministerial se prohíbe completamente la ablación genital femenina en Egipto. Con anterioridad, el impedimento era parcial, ya que si un médico la estimaba conveniente, podía realizarse la operación. Si bien el resultado no fue una disminución de la ablación, ahora el 75% de las operaciones son ejecutadas por un médico, en vez de por un peluquero o una comadrona, como era costumbre en Egipto. La ablación se convirtió en una importante fuente de ingresos para los médicos, que cobran unos 15 euros por intervención. Los doctores advierten que, como consecuencia de la prohibición, aumentarán las operaciones ilegales, con todas las consecuencias que ello conlleva.
La prohibición fue motivada por la muerte de una niña de 12 años a causa de una ablación. Inmediatamente después de que la primera dama egipcia, Suzanne Mubarak, quien desde hace años adelanta una campaña contra esta práctica, calificara el caso de vergonzoso, el ministro de Salud Pública decretó su prohibición. Poco después, el Gran Muftí Egipcio y el Papa de los Cristianos Coptos expresaron su repudio a la mutilación femenina.
A pesar de una campaña gubernamental de varios años, la ablación genital femenina permanece obstinadamente entre las costumbres de Egipto. Los padres, tanto musulmanes como cristianos, que representan el 10% de la población, hacen operar a sus hijas, pues creen que la intervención es necesaria para mantener a las mujeres bajo control. En general se asume que las mujeres que no son circuncidadas pueden volverse libertinas y seducir a los hombres, con lo que ponen en peligro la estabilidad social.
El director del de la sección egipcia del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Hannan Suleiman, opina que la ablación femenina no tiene orígenes religiosos. Pero, tras apropiarse de esta tradición, los religiosos letrados musulmanes y párrocos cristianos de tendencia ultra conservadora de las aldeas forman se han convertido en uno de los mayores obstáculos para erradicar la mutilación genital femenina. A su juicio, se debe convencer a los líderes religiosos para lograr tal objetivo. Entre los cristianos coptos esta tarea es más sencilla, ya que todos obedecen al Papa. Sin embargo, agregó Suleiman, en el Islam no hay una autoridad central, razón por la cual las recientes declaraciones del Gran Muftí deben explicarse a miles imanes y jeques.
Sin embargo, religiosos conservadores ya se han expresado contra la prohibición. Yusuf el-Qaradawi, uno de los ex líderes de la cada vez más popular Hermandad Musulmana, se apresuró a condenarla. De igual modo procedió el controvertido imán de la televisión Yusuf el-Badri, quien calificó la extirpación de los genitales femeninos como un deber islámico. Así mismo, añadió que existen al menos nueve declaraciones del profeta Mahoma que la avalan y, acompañó su declaración con violentos gestos para señalar los libros de consulta de su sala de estudio. El imán televisivo advirtió que quienes intentan erradicar la ablación femenina quieren crear una sociedad inmoral.
En la segunda mitad de este año, UNICEF y el Consejo para las Mujeres y los Niños de Egipto lanzarán una campaña para erradicar la extirpación genital femenina.





