“Blackwater”,bien valorada por el presidente Bush
El Congreso norteamericano investiga la actuación de la compañía de seguridad Blackwater USA, una firma contratada para escoltar funcionarios norteamericanos en Iraq. Su actuación, no obstante, ha desatado crítica.
Los mercenarios de esta empresa desempeñan su tarea con amplio despliegue de violencia y demostración de poder. El mes pasado, Blackwater estuvo en la mira cuando sus agentes mataron a tiros al menos a 11 civiles iraquíes.Blackwater USA fue fundada hace diez años por Erik Prince, un ex marino de la Armada estadounidense, originario de la pequeña localidad de Holland, en el Estado de Michigan, donde creció en un severo entorno protestante. Su formación militar y cristiana de derechas fue valorada en la Washington del presidente Bush y el vicepresidente Cheney.
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En los primeros cuatro años de su existencia, Blackwater obtuvo contratos con el Gobierno norteamericano por un total de $200.000, suma que apenas le bastó para sobrevivir. Sin embargo, la suerte cambió radicalmente después del 11 de septiembre del 2001. La privatización de una parte de las guerras en Afganistán e Iraq le ha reportado a la compañía más de mil millones de dólares en contratos para operaciones paramilitares.
Jeremy Scahill, autor de un crítico libro sobre esta empresa de mercenarios, denuncia que la Administración de Bush también se beneficia de las tareas asignadas a esta empresa por el Gobierno y el Ejército estadounidenses, pues les permiten disimular la verdadera magnitud y consecuencias de la presencia militar norteamericana en Iraq.
Blackwater no es la firma privada más importante en Iraq. Ayer, durante una audiencia en el Congreso, Prince declaró que cuenta con unos 1000 empleados, y que su firma ha perdido 30 personas que murieron mientras prestaban los servicios de seguridad para los que fueron contratadas por el Ministerio de Asuntos Exteriores norteamericano. Blackwater suministra los guardaespaldas, fuertemente armados, para los funcionarios estadounidenses. Lo más importante, opinó Prince, es garantizar la integridad de las personas bajo su responsabilidad.
Los métodos que utiliza Blackwater para la ejecución de su tarea provocan irritación. En un informe publicado anteayer, el Congreso norteamericano afirma que Blackwater ha estado involucrada en unos 200 tiroteos en Iraq desde 2005. En 80% de los casos, los mercenarios de Blackwater fueron los primeros en abrir el fuego, generalmente desde vehículos en marcha y sin tener en cuenta la eventual presencia de civiles. Según Henry Waxman, presidente de la comisión del Congreso que investiga a Blackwater, incluso los generales norteamericanos se quejan de que la compañía funciona con una mentalidad aventurerista, lo que dificulta al Ejército regular lograr resultados positivos.
La Agencia Federal de Investigaciones, FBI, investiga el incidente del pasado 16 de septiembre, en el cual empleados de Blackwater dispararon y mataron al menos a 11 civiles iraquíes. Si bien en la última audiencia celebrada hasta ahora se evitó entrar en detalles para no entorpecer la marcha de la investigación, el director de la firma rechazó acusaciones relativas a una actuación negligente.
El Congreso se propone, entre otras cosas, establecer directrices para la intervención de este tipo de firmas privadas paramilitares, las cuales, actualmente, se mueven con toda impunidad, porque están fuera tanto de la ley estadounidense como de la iraquí.
fuente:Reinout van Wagtendonk

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